¿Cuál es la diferencia entre whisky y bourbon?

Última actualización: 21.06.21

 

Para los amantes del buen licor, escoger entre whisky y bourbon es como elegir a quién quieres más; a papá o a mamá. Para los más fanáticos, no hay color o eres de uno o del otro, sin embargo, hay que tener muy claras cuáles son las diferencias entre ambas bebidas.

 

¿Es lo mismo el whisky y el whiskey? ¿Cuál es la diferencia entre un whisky escocés y un whisky americano? ¿Es lo mismo el scotch whisky y el whisky bourbon? Para los amantes de estas dos bebidas, son muchas las preguntas que se acumulan. Aunque, en esencia puedan ser lo mismo, ya que comparten origen, en realidad se trata de dos licores muy diferentes.

 

Parecidos, pero no iguales: diferencias entre bourbon y whisky

En este sentido, las diferencias ya vienen desde su origen. Ya que el whisky se elabora tradicionalmente en Escocia, aunque también hay una larga tradición de whiskey irlandés, que respeta las normas de elaboración escocesas. Por otra parte, el bourbon tiene su origen en Estados Unidos y es mucho más versátil, tanto que, según la zona en la que se elabora tendrá una nomenclatura y un perfil organoléptico diferente.

Aunque en la copa ambos parezcan lo mismo, en la elaboración también son diferentes. El whisky escocés tiene una tradición de milenios, con unas normas estrictas para su elaboración, ya que solo se utiliza cebada, con lo que se obtiene un whisky de malta de gran calidad, con perfiles que varían en función de la turba o del agua que se añade. En cambio, los whisky americano o bourbon whiskey permiten grandes variaciones de su receta, ya que es posible encontrar whisky de maíz, de centeno o de grano, obteniendo un perfil mucho más amplio.

En este sentido, el whisky escocés tradicionalmente se elabora con tres tipos de grano diferente: maíz, centeno o cebada malteada. Sin embargo, la receta original es la que se elabora con cebada, de la que se obtienen los mejores whiskies de malta. En cambio, para el bourbon se puede utilizar todo tipo de grano, ya sea trigo o centeno.

Por otra parte, el licor de whisky una vez fermentado, se debe guardar un mínimo de 12 años en barricas de roble utilizadas anteriormente para la fabricación de sherry o cognac. En cambio, las barricas utilizadas para el bourbon pueden ser nuevas o, como en el caso del Jack Daniels es un Bourbon, cuyas barricas de roble que se tuestan especialmente para que el licor obtenga un sabor único.

La diferencia: los ingredientes

La gran diferencia entre estas dos formas de ver el whisky o whiskey radica justamente en los ingredientes. En el caso del escocés su ingrediente principal es la cebada malteada. En este sentido, algunas destilerías utilizan una sola malta y producen whiskies denominados Single Malt. Los escoceses otorgan una gran importancia al ingrediente principal, tanto que las grandes destilerías tienen sus propias cebadas, de cepas centenarias, y son las únicas que emplean. Otras marcas, en cambio, utilizan cebada mezclada con otro tipo de grano. Estos se denominan Single Grain.

Por otra parte, el bourbon debe tener una proporción mínima del 51% de maíz y se puede completar con cualquier otro cereal como el trigo, el centeno o la cebada.

Estas diferencias en los ingredientes también tienen su repercusión en el sabor. En este sentido, el bourbon es más dulce, ya que el maíz es un grano grueso con un gran contenido de azúcar. En cambio, el escocés tiene un sabor más amaderado y ahumado, que entre los expertos se conoce como “sabor duro”. 

Por otra parte, en los dos casos las propiedades del whisky son las mismas, pues solo cambia el sabor.

 

Una tradición milenaria

Los primeros registros de la elaboración de whisky en Escocia nos llegan desde los tiempos celtas, cuando las tribus pictas, concretamente los druidas y sacerdotes, elaboraban esta bebida, a la que los primeros monjes de la zona, acabarían llamado: agua de vida.

Mucho más tarde, ya en el siglo XVII y después de que las abadías y monasterios se hubiesen encargado de elaborar esta bebida durante siglos, el rey ofreció las primeras licencias a particulares para la elaboración y comercialización del whisky escocés en todo el mundo. En este momento, aparecieron las primeras grandes destilerías, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días.

En cambio, el bourbon es mucho más joven, ya que las primeras destilerías aparecieron en el siglo XVIII en la zona de Bourbon, en Kentucky.

Whisky ahumado escocés

Por otra parte, el whisky escocés cuenta con un proceso de elaboración único, del que carecen los licores americanos. Se trata del proceso de “ahumado”, para el que se emplea turba escocesa y que le confiere un sabor único, ligeramente ahumado.

En este contexto, los whiskies de la zona escocesa de Islay, han llevado este sabor ahumado a su máximo exponente. Por ejemplo, el whisky Islay como Lagavulin o Laphroig tiene un sabor marcadamente ahumado, con notas saladas que recuerdan al agua de mar o a las algas. Estos sabores únicos provienen de la turba utilizada en su elaboración, que suele obtener propiedades únicas debido a su proximidad con el mar.

Por otra parte, al bourbon no se le añade turba. Los whiskies americanos no pasan por ese proceso de ahumado, por lo que todo su sabor proviene únicamente de la barrica en la que reposa. Algunas bodegas, como Jack Daniels utilizan barricas tostadas, para que el líquido obtenga matices ahumados.

 

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