¿El vino engorda?

Última actualización: 24.09.21

 

Saber si el vino engorda o conocer la cantidad de calorías de una copa de vino son preocupaciones habituales en algunos consumidores de vino tinto. Por suerte, el vino de por sí no engorda y, si lo hace, es muy poco. El vino acelera el metabolismo, lo que ayuda a la quema de grasa, además su relación con otros alimentos puede influir en nuestra salud y nos permite mantener la línea.

 

A pesar del aporte de calorías del vino, que provienen casi por completo de su contenido de alcohol, el vino no engorda. Esto se debe a la forma en que el organismo absorbe las calorías, ya que el metabolismo acelera la eliminación de estas calorías debido a que son lo que se conoce como “calorías vacías”.

 

¿Cuántas calorías tiene una copa de vino?

Excepto el agua, cualquier alimento o bebida aporta energía al cuerpo y esta energía se expresa en calorías. Algunos alimentos, como el plátano, son considerados hipercalóricos, ya que contienen una gran cantidad de calorías por cada 100 gramos, en este caso entre 90 y 180 calorías. 

En el caso de las calorías del vino tinto, una copa de vino contiene entre 100 y 150 calorías, ya que cada gramo de alcohol aporta siete kilocalorías. Las calorías de un vino tinto de verano o de un vino espumoso varías entre las 100 y las 180, ya que estos vinos suelen contar con una mayor concentración de azúcares, por lo que un vino dulce, como la bebida Sansón, tendrá una concentración superior a las 300 calorías por copa.

¿Cuántas calorías tiene el vino blanco? En este caso, igual que con los vinos rosados, la concentración es de entre 110 y 180 calorías, ya que también tienen una concentración de azúcares superior a la de los vinos tintos. 

Entonces, ¿qué engorda más, el vino o la cerveza? En este caso, el vino tinto y la cerveza tienen la misma cantidad de calorías, que también son las mismas que tienen dos manzanas o un vaso de leche. Sin embargo, la cerveza engorda más que el vino, ya que esta contiene más azúcares, levaduras naturales y otros nutrientes como los hidratos de carbono.

La termogénesis y el vino

A pesar de las calorías del vino, el hecho de engordar o no dependerá en gran medida de la forma en la que nuestro cuerpo las absorbe. Este proceso, llamado termogénesis, será diferente dependiendo del metabolismo de cada persona, así como del momento del día en el que se consume el vino. La termogénesis permite al organismo consumir las calorías de forma rápida, antes de que estas se acumulen en el cuerpo y se conviertan en grasa.

La termogénesis funciona de modo diferente dependiendo del tipo de macronutriente, por ejemplo, las proteínas se absorben el doble de rápido que los hidratos de carbono y, por tanto, se transforman en energía a mayor velocidad.

Para saber cuánto engorda el alcohol, hay que tener en cuenta muchos factores. Por ejemplo, este se absorbe mejor durante la noche que durante el día, del mismo modo se absorbe mejor en ayunas que en las comidas, ya que la composición de la comida, sobre todo su contenido en fibra, influirá en la termogénesis.

 

¿El alcohol engorda?

En dietética, la obsesión con el consumo de calorías es algo obsoleto. De hecho, se debe controlar más la calidad de los alimentos que su cantidad. En este caso, como hemos comentado anteriormente, se debe encontrar un equilibrio entre el consumo de vino y los alimentos ingeridos si se quiere adelgazar. 

El vino no engorda en función de la cantidad de copas consumidas, sino que tiene que ver con el aporte energético suplementario en relación al contenido de la comida. En una comida normal, más de tres copas de vino pueden favorecer al aumento de peso. Sin embargo, si el vino sustituye una parte de los alimentos consumidos, contribuirá a una buena dieta. Es decir, que si el vino compensa el aporte energético y calórico de una parte de la comida, el vino ayudará a adelgazar.

El problema de adelgazar de esta forma es que se pierde masa tisular, lo que puede resultar peligroso para el organismo. Sin embargo, si se consume una copa de vino al finalizar las comidas, disminuye la secreción de insulina y aumenta el gasto energético, lo que permite perder grasa más rápidamente.

En comidas copiosas, beber vino acelera el metabolismo, fomentando una mejor termogénesis y una mayor ventilación, aumentando el consumo de energía, lo que permite consumir gran parte de las calorías ingeridas sin que estas se acumulen en el cuerpo y, por tanto, ayuda a no engordar tanto.

En resumen, podemos decir que consumir hasta tres copas de vino durante las comidas, no engorda. De hecho, en personas que están buscando perder peso, esta cantidad de vino podría ser incluso beneficiosa, siempre que se suprima la cantidad de grasas equivalente. Incluso personas con hábitos de vida sedentarios pueden aprovechar los efectos termogénicos del vino para adelgazar, siempre que no sobrepasen las dos copas de vino al día.

A pesar de que las uvas engordan un poco, ya que contienen calorías, azúcares y macronutrientes, son muy saludables y, además, el vino es el alcohol que menos engorda, ya que durante el proceo de fermentación todos los azúcares se consumen para convertirse en alcohol. Esto se debe a que el vino, durante su fermentación convierte las calorías de la uva en alcohol.

Por si fuera poco, los efectos beneficiosos del vino en el adelgazamiento vienen reforzados por un estudio realizado por la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, que sugiere que el consumo moderado de vino tinto durante las comidas no engorda, ni afecta a los niveles de azúcar en sangre, por lo que beber vino durante las comidas, permite perder peso.

 

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